Cusco: Caminando por la Capital Arqueológica de América

/ Escrito por:

No hay fecha más mágica para visitar la mística ciudad de Cusco que junio. “Mes en el cual se festeja desde el primer hasta el último minuto del mes” – Según palabras de un lugareño y no hay nada más cierto que esto. Comenzando por la Fiesta del Señor de Torrechayoq en Urubamba, pasando por el Corpus Christi celebrada en la Plaza de Armas del Cusco, en donde participan en procesión 16 imágenes provenientes de las 14 parroquias o iglesias de la ciudad y finalmente siendo la más representativa de la Ciudad el “Inti Raymi”, escenificación de una ceremonia ancestral que demuestra la armoniosa relación que el hombre andino tenía con la naturaleza y su máximo dios “El Sol”.
Mañanas frías que son adornadas con un cielo azul y nubes de algodón acompañaron mis pasos en esos días llenos de magia que viví en Cusco Ciudad. Siempre he pensado que las ciudades se conocen perdiéndose entre sus calles y esta vez no fue la excepción. Experiencia que ahora comparto con ustedes y detallo para que puedan conocer esta maravillosa ciudad de una forma distinta. Les recomiendo realizar el siguiente recorrido caminando.

Plaza de Armas de Cusco

Llamada en la época Inca “Huacaypata”, que traducido al español significa “Lugar del Llanto”, este nombre tiene íntima relación con el Corpus Christi, algo de lo cual daré más detalles en otro artículo. La Plaza de Armas está frente a la Catedral de Cusco, la cual fue construida sobre Suntur Wasi (Palacio del Inca Wiracocha) y en el centro de la misma cuenta con una fuente que en su cima se puede apreciar a Pachacuteq, que parece proteger su imperio desde lo alto.

Mirador San Blas

Es uno de los miradores más nuevos de la ciudad del Cusco, a siete cuadras de la Plaza de Armas, este lugar ofrece una vista panorámica de la Capital Arqueológica de América y en ella también podrán encontrar información sobre el imperio Inca, desde los caminos pre-hispánicos hasta su arquitectura religiosa.

Plazoleta San Blas

A solo tres cuadras de la Plaza de Armas, está el Barrio más conocido y concurrido de la ciudad de Cusco, también llamado “El Barrio de los Artesanos” y esto debido a la gran cantidad de tiendas y vendedores ambulantes que venden artesanías de la región. Conocer la Plazoleta de San Blas de día, es visitar un lugar apacible y lleno de energía mientras que por las noches sus calles se llenan de colores y alegría.

Qorikancha, El Templo del Sol

En mi caminata pasé por la tan famosa y misteriosa Piedra de los 12 Ángulos y entre calles angostas que me sorprenden, ya que todo tiene una explicación, todo fue colocado siguiendo la ruta de su dios principal, el dios “Inti”. Si en Italia, todos los caminos conducen a Roma, en Cusco todos los caminos conducen a la Av. El Sol, en donde se encuentra uno de los templos más importantes del Imperio Inca. Para ingresar al “Qorikancha” se debe de pagar S/. 10.00 soles y sí que los vale, se podrá apreciar dentro de ella la íntima relación que los Incas tuvieron con la naturaleza y como toda su vida giraba en torno a su dios “El Sol”. El horario de atención es de lunes a sábado de 8:30 a 17:30 Hrs y los domingos está cerrado.

Museo del Monumento a Pachacuteq

Al final de la Av. El Sol y luego de caminar una cuadras, encuentro este monumento a uno de los Incas más importantes del Imperio. Dentro de este monumento existen 6 pisos que brindan información de toda la Cultura Inca, tanto su relación con el cosmos como con el mundo en que vivían, desde sus leyes hasta su vida cotidiana. Realmente un lugar que no se deben dejar de conocer al momento de visitar Cusco. El costo de ingreso es de S/. 2.00 soles y su horario de atención de lunes a sábado de 9am a 7pm mientras que los domingos y feriados atienden de 8am a 5pm. Este museo se encuentra incluido en el Boleto Turístico Integral de Cusco.
Caminar por las calles de Cusco es una experiencia única e inolvidable, así que dejen de lado los autos para sumergirse en esta maravillosa cultura de una forma distinta. El total del recorrido duró aproximadamente 4 horas y sí que valió la pena cada paso que di.

¡Qué tengan buen viaje y chau!

Artículo auspiciado por: